LAS ULTIMAS SIETE PALABRAS

20130329-130407.jpg

PRIMERA PALABRA

Padre, Perdónalos porque no saben lo que hacen

¿Y todavía osas vivir en pecado y crucificar de nuevo a tu Dios moribundo?
¿No bastaron sus tormentos? ¿Aún debe desangrarse más? ¡O bien nuestros placeres impíos deben alimentarse con sus sufrimientos y abultar la historia de la triste Pasión del Señor de los Cielos!
¿No existe la piedad? ¿No hay remordimiento en los pechos humanos? ¿Hay un total divorcio entre toda clemencia y los corazones de los hombres? ¿Ha huido para siempre, para no regresar jamás? La piedad no está entre nosotros: Tú solo la tienes, dulcísimo Jesús, para nosotros que ninguna tenemos para Ti; Tú has acaparado nuestro mercado y toda está arriba y ninguna tenemos nosotros aquí abajo: No, Dios de Bondad, ni tan sólo tenemos los recursos para servir a nuestro desamparo; sólo podemos clamar a Ti, que eres nuestro Salvador, y tienes el poder de dar, Tú a quien sacrificamos a cada momento: somos crueles. Señor, para Ti, y también para nosotros: Perdónanos, Jesús, por que no sabemos lo que hacemos.

SEGUNDA PALABRA

Hoy estarás conmigo en el Paraíso

¡Querido Jesús! Tu bondad hacia el ladrón arrepentido recuerda las proféticas palabras del Antiguo Testamento: “Si tus pecados son escarlata, se harán tan blancos como la nieve; si son rojos como el carmesí, serán blancos como la lana”. En tus palabras de perdón al ladrón arrepentido, comprendo ahora el sentido de Tus palabras: “No he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores…No son los sanos los que necesitan a un médico, sino los enfermos”. “Habrá más alegría en el cielo por un pecador arrepentido que por noventa y nueve justos que no necesitan arrepentirse”. Ahora comprendo por qué Pedro no fue nombrado Tu vicario en la tierra hasta que hubo caído tres veces, para que la Iglesia de la cual era cabeza pudiera, para siempre, comprender la misericordia y el perdón. Jesús, empiezo a comprender que si nunca hubiera pecado, nunca podría llamarte “Salvador”. El ladrón no es el único pecador. ¡Aquí estoy yo! Pero Tú eres el único Salvador.

TERCERA PALABRA

Mujer, he ahí a tu hijo

¡Oh María! Así como Jesús nació de ti en tu primera Natividad de la carne, así nosotros hemos nacido de ti en tu segunda Natividad del espíritu. ¡Así tú nos pusiste en un nuevo mundo de relación espiritual con Dios como nuestro Padre, Jesús como nuestro Hermano y tú como nuestra Madre! Si una madre no puede nunca olvidar a los hijos de sus entrañas, tú María, no nos olvidarás nunca. Así como fuiste Co-Redentora en la adquisición de las gracias de la vida eterna, sé también nuestra Co-Mediadora en su dispensación. Nada es imposible para ti, porque tú eres la Madre de Aquel que puede hacer todas las cosas. Si tu Hijo no te negó lo que le pediste en el banquete de Canaa, no te negará lo que le pidas en el banquete celestial en que eres coronada Reina de los Ángeles y de los Santos. Intercede, pues, ante tu Divino Hijo para que El cambie las aguas de mi debilidad por los vinos en tu fuerza. ¡María, tú eres el Refugio de los pecadores! Ruega por nosotros, ahora postrada al pie de la Cruz. Santa María, Madre de Dios ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

CUARTA PALABRA

¡Dios mío! ¡Dios mío! ¿Por qué me has abandonado?

¡Jesús! Tú estás ahora expiando por todos aquellos momentos en que no estamos ni fríos ni calientes, en que no somos miembros ni del cielo ni de la tierra, porque ahora Tú estás sufriendo entre los dos; rechazando por uno y abandonado por la otra. Porque Tú no abandonaste a Tu Padre Celestial, la humanidad pecadora te volvió la espalda y así en santa compañía Tú nos uniste a ambos. Ya los hombres no pueden decir que Dios no sabe lo que sufrimos en el abandono, porque ahora Tú estás abandonado. Ya los hombres no pueden quejarse de que Dios no sabe el dolor de un corazón inquieto que no siente la Presencia Divina, por que ahora la Presencia Divina parece esconderse de Ti. Jesús, ahora comprendo la pena, el abandono y el sufrimiento, porque veo que aún el sol tiene su eclipse. Pero, Jesús, ¿por qué no aprendo? Enséñame que así como Tú no hiciste Tu propia Cruz, yo no haré la mía, pero acepta la que Tú hiciste para mí. Enséñame que todo en el mundo es Tuyo, excepto una cosa, y ésta es mi propia voluntad; y puesto que es mía, es el único regalo que verdaderamente puedo hacerte. Enséñame a decir “Hágase no mi voluntad sino la Tuya, Oh Señor”. Aunque no te vea, concédeme la gracia de creer y, “aunque me mates, de confiar en Ti”. ¿Dime cuánto tiempo, cuánto, Oh Señor, Te tendré sufriendo en la Cruz?

QUINTA PALABRA

Tengo Sed

¡Querido Jesús! Tú lo has dado todo por mí y yo no te he dado nada a cambio. ¡Cuántas veces Tú has venido a vendimiar en la viña de mi alma y no has encontrado más que unos pocos racimos! ¡Cuántas veces has buscado y no has encontrado nada! ¡Cuántas veces has llamado y has encontrado cerrada la puerta de mi alma! ¡Cuántas veces has pedido algo para beber y te he dado sólo vinagre y hiel!
¡Cuántas veces, querido Jesús, teniéndote a ti he temido no tener nada! He olvidado que si tenía la llama olvidaría la chispa; que si tenía el sol de Tu amor, podía olvidar la vela del corazón humano; que si tenía el perfecto círculo de Tu felicidad, podía olvidar el arco quebrado de la tierra. ¡Oh, Jesús! Mi historia es la historia triste de una negativa a devolver corazón por corazón, amor por amor. Dame, por encima de todas las dádivas humanas, la dulce dádiva de la simpatía hacia Ti.
¿Soy una piedra y no una oveja que puede estar, Oh Cristo, al pie de Tu Cruz para contar gota a gota la lenta pérdida de Tu Sangre y no llorar? No amaban así aquellas mujeres que con gran pena te lloraban; No era así el caído Pedro que lloraba amargamente; no era así el ladrón conmovido; no eran así el sol y la luna que ocultaron sus caras en un cielo sin estrellas. Un horror de gran oscuridad al mediodía. Yo, sólo yo. No abandonaste sino que buscaste a tus ovejas, buen Pastor, del rebaño, más grande que Moisés, vuélvete y mira una vez más y conmueve a una roca.

SEXTA PALABRA

Todo está consumado

¡Querido Jesús! La Redención es Tu obra; la expiación es la mía, porque expiación es vivir en Tu vida, en Tu verdad y en Tu amor. Tu obra en la Cruz terminó, pero mi obra es bajarte porque…Cuando hay silencio a mi alrededor en el día o en la noche…Me sobresalta un grito. Bajó de la Cruz…La primera vez que lo oí, salí y busqué… Y encontré a un Hombre en la agonía de la crucifixión, y le dije: “Te bajaré”.
Y traté de arrancar los clavos de sus pies. Pero me dijo: “Déjalos porque no puedo ser bajado hasta que todos los hombres y todas las mujeres y todos los niños vengan juntos a bajarme”. Y yo dije: “Pero no puedo soportar tus lamentos. ¿Qué puedo hacer? Y El me dijo: “Vete por el mundo…y di a cuantos encuentres que hay un hombre en la Cruz”.
Tú estás en la Cruz, pero hemos de bajarte. Ya has estado ahí bastante tiempo. A través de tu apóstol Pablo nos has dicho que aquellos que son tuyos crucifican su carne y sus concupiscencias. Mi trabajo, pues, no acabará hasta que me ponga en tu lugar en la Cruz, porque a menos que haya un Viernes Santo en mi vida, nunca habrá un Domingo de Resurrección; a menos que haya las ropas de un bufón, nunca habrá el ropaje de la sabiduría; a menos que haya una corona de espinas, nunca habrá un cuerpo glorificado; a menos que haya una batalla, nunca habrá la victoria; a menos que haya sed, nunca habrá el Refresco Celestial; a menos que haya la Cruz, nunca habrá la tumba vacía. Enséñame, Jesús, como he de completar este trabajo, porque es conveniente que los hijos de los hombres sufran y entren en la gloria.

SEPTIMA PALABRA

Padre, en tus manos encomiendo mí espíritu

¡No, María! Belén no vuelve. Esto no es la cuna sino la Cruz; no el nacimiento, sino la muerte; no es el día de compañía con los pastores y los reyes, sino la hora de una muerte común con ladrones; no es Belén, sino el Calvario.
Belén es Jesús como tú, su madre inmaculada, lo diste al hombre; Calvario es Jesús como el hombre pecador te lo devolvió. Algo pasó entre darlo en el pesebre y tu recibirlo en la Cruz, y lo que pasó fueron mis pecados. María, ésta no es tu hora; es mi hora…Mi hora de maldad y de pecado. Si yo no hubiera pecado, la muerte no estaría ahora revoloteando con sus negras alas sobre su cuerpo ensangrentado; si yo no hubiera sido orgulloso, nunca se hubiera tejido la expiadota corona de espinas; si yo hubiera sido menos rebelde al marchar por el ancho camino que conduce a la destrucción, nunca unos clavos habrían atravesado sus pies y si yo hubiera sido más obediente a sus llamada de pastor, desde los abrojos, sus labios no estarían ahora resecos ardientes; si yo hubiera sido más fiel, sus mejillas no habrían sido nunca ampolladas por el beso de Judas.
María, soy yo quien está entre su nacimiento y su próxima muerte redentora. Te digo, María, que cuando lo tomes entre tus brazos no pienses que es blanco como cuando vino de su Padre; ahora está rojo, ensangrentado, porque viene de mí. En unos pocos segundos tu Hijo habrá entregado su alma a su Padre Celestial y su cuerpo a tus manos acariciadoras. Las últimas gotas de sangre caen del gran cáliz de la Redención manchando la madera de la Cruz y enrojeciendo las rocas que pronto serán cuarteadas por el horror; y una sola gota de esa sangre bastaría para redimir diez mil mundos. María, Madre mía, intercede ante tu Divino Hijo para que perdone el pecado de cambiar tu Belén en un Calvario. Pídele, María, en estos últimos segundos que quedan, que nos conceda la gracia de no volver a crucificarlo ni de atravesar tu corazón con siete espadas. María, pide a tu Hijo moribundo que mientras yo viva…¡María! Jesús ha muerto…¡María!

Monseñor Fulton J. Sheen

Anuncios

Hace 22 años, Murió el Arzobispo Marcel Lefebvre

20130325-095356.jpg

El Arzobispo Marcel Lefebvre nació el 29 de noviembre de 1905 en Tourcoing (Francia) y murió en Martigny (Suiza) un 25 de marzo de 1991. Arzobispo católico de Dakar y Delegado Apostólico de Francia para África, en 1962 se convirtió en obispo de Tulle y superior general de los Padres del Espíritu Santo. Fue la mayor figura en la oposición al Concilio Vaticano II, fundo en 1970 la Fraternidad Sacerdotal San Pio X cuyo objetivo es preservar el sacerdocio católico.

Tomado de:
http://www.dici.org/en/news/22-years-ago-archbishop-marcel-lefebvre-died/

Acto de Consagración de la Fraternidad San Pío X a San José

Acto de Consagración de la Fraternidad San Pío X a san José, Patrono de la Iglesia católica, 19 de marzo de 2013

20130318-121358.jpg

Oh glorioso San José, esposo de la Virgen Inmaculada, padre nutricio del Hijo de Dios, constituido jefe de la Sagrada Familia y celestial patrono de la Iglesia católica;
Tú, cuya fe triunfó sobre la duda, cuya justicia igualó a la castidad, en quien la obediencia sirvió a la sabiduría, la fortaleza acompañó a la prudencia y la magnanimidad rivalizó con la humildad;
Tú, modelo de los que se dedican al trabajo, seguridad de los que se arrojan a la batalla, terror de los demonios desencadenados contra la obra del Redentor;
Tú, por cuya virtud fue librado de peligros extremos el Dios hecho hombre, y que desde lo alto del cielo extiendes tu protección a su Cuerpo místico, sujeto a los ataques siempre renovados de sus enemigos;
Dirige tu mirada a esta pequeña porción del Rebaño de Jesucristo, que un designio inescrutable de Dios ha suscitado para salvaguardar el sacerdocio y la fe católicos.
Consciente de su nada y animada de una confianza sin límites en tu poderoso patrocinio, oh bienaventurado patriarca José, la Fraternidad Sacerdotal San Pío X se consagra a ti, con todos sus miembros y todas sus obras, a fin de ensalzar tus glorias y virtudes.
Dígnate a cambio, oh generosísimo dispensador de las larguezas del Rey de la gloria, hacer experimentar a esta pequeña familia los mismos beneficios que tu paternidad distribuye a toda la Iglesia: consérvala como tu propiedad, mantenla fiel a sus estatutos, haz que viva e irradie el Sacrifico del altar, enriquécela de vida interior, confirma a sus miembros en la santidad y en la castidad propia de su estado, fortifícala en sus santas labores apostólicas, condúcela en el combate de la fe, desarma las trampas del Enemigo y hazla servir útilmente a la Iglesia.
Dígnate, por fin, oh fiel intercesor nuestro, hacer que esta modesta legión de reconstructores sea un sostén firme del romano Pontífice en su función de confirmar a sus hermanos en la profesión de la fe clara y plena del bienaventurado Pedro: Tú eres el Cristo, Hijo de Dios vivo.
Oh Tú, providencialmente establecido al lado de María Reina, haz que gracias a tu irresistible mediación ante Jesús, sumo Sacerdote y Rey de la eterna gloria, podamos vivir y predicar con todas sus consecuencias la divinidad, el sacerdocio y la realeza de Jesucristo, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina, Dios, por los siglos de los siglos.
Amén.

http://www.dici.org/en/documents/acto-de-consagracion-de-la-fraternidad-san-pio-x-a-san-jose-patrono-de-la-iglesia-catolica-19-de-marzo-de-2013/

Benedicto XVI se retira al monasterio Mater Ecleesiae

imagen.aspx

Monasterio Mater Ecclesiae

Después de su despedida con los cardenales presentes en Roma, el 28 de febrero, Benedicto XVI se retiro a la residencia de verano de Castel Gandolfo. Una vez su sucesor sea electo y los trabajos de renovación estén completos, él tendrá como residencia permanente el monasterio Mater Ecclesiae ubicado en una colina dentro de los Jardines Vaticanos. El arzobispo Georg Gänswein, Perfecto de la Casa Pontificia, quien ha sido el secretario privado de Benedicto XVI desde que fue nombrado obispo, ha acompañado al Santo Padre a Castel Gandolfo y también le acompañara en su jubilación dentro del Vaticano. Monseñor Georg Ratzinger, el hermano mayor del papa, también tendrá su residencia en dicho monasterio.

Benedicto XVI predicando en la Santa Misa en la Capilla del Monasterio, en una de sus tres visitas.

Benedicto XVI predicando en la Santa Misa en la Capilla del Monasterio, en una de sus tres visitas.

Fundado por Juan Pablo II en 1994, el monasterio Mater Ecclesiae recientemente construido se encuentra en una ladera a los pies de la torre de radio del Vaticano. Su arquitectura lineal, sobrio y austero. Entre 1994 y noviembre 2012, fue el convento de las monjas Clarisas, Carmelitas, Benedictinas, y de la Visitación. Durante su pontificado, Benedicto XVI les visito tres veces.
El monasterio esta rodeado por una cobertura alta de perennifolia. Junto a el un pequeño jardín de vegetales y arboles frutales.  El edificio es de forma cubica y consta de dos pisos. La capilla, también de una arquitectura moderna, se encuentra junto al edificio y su tamaño es de 5 por 7 metros. Tiene acceso por afuera también, a través de una pasarela cubierta que ofrece un refugio a cualquiera que rezar el rosario. Tambien ofrece una espectacular vista del domo de San Pedro, la ciudad de Roma, y en el horizonte, de vez en cuando los picos nevados de los Apeninos.

(Fuentes: kipa-apic.ch – imedia – Vis – DICI no. 272, de fecha March15, 2013)

Cardenal Bergoglio y la Fraternidad Sacerdotal San Pio X en Argentina.

15-03-2013
Jorge-Mario-Bergoglio1DICI obtuvo la opinión del Fr. Christian Bouchancourt, Superior del Distrito de America del Sur,  en la tarde de la elección  del Papa.
El Cardenal Bergoglio tiene el deseo de ser un hombre pobre, entre los pobres. El cultiva una humildad militante, pero resulta humillante para la Iglesia. El apareció en la logia de San Pedro con una sencilla sotana y roquete sin su muceta, lo que es una ilustración perfecta. Él es un fino político… y un apóstol idealista de la pobreza de los años 70, es vuelto hacia las personas, el pobre, pero sin ser un discípulo de la teología de la liberación.
Muy consciente de la vejes de su clero, no hizo nada para arreglar las cosas. Nunca el seminario de Buenos Aires tuvo tan pocos seminaristas como hoy. Es un desastre, como han sido las liturgias presididas por el Cardenal “de los Pobres”. Con él, corremos el riesgo de ver una vez más a las masas del pontificado de Pablo VI, muy lejos de los esfuerzos que  Benedicto XVI hizo para restaurar el honor digno de las ceremonias litúrgicas.
Él fue un firme opositor del aborto.  Pero mientras escribió una hermosa carta a los Carmelitas de Buenos Aires contra el “matrimonio” homosexual ante  un proyecto de ley – que fue votado por desgracia al final – leyó un lamentable discurso durante la protesta en contra de este proyecto de ley, en la que el nombre de Nuestro Señor no se pronunció ni una sola vez, mientras que el pastor evangelista que habló antes que él para excitar a la multitud pronunció un discurso más valiente… (Ver DICI N º 219, 24 de julio de 2010).
Durante un encuentro ecuménico, se arrodilló para recibir la bendición de dos pastores.
Él es un hombre de consenso, que odia los enfrentamientos. Él mantuvo su distancia de los católicos que denunciaron las exposiciones blasfemas que se celebraron en Buenos Aires.
Me he reunido con él 5 o 6 veces y siempre me ha recibido con benevolencia, en busca de que me concedas lo que yo quería, sin salir de su camino para superar los obstáculos…
(fuentes: FSSPX – DICI N º 272, 15 de marzo de 2013)

Tomado de: http://www.dici.org/en/news/cardinal-bergoglio-and-the-society-of-st-pius-x-in-argentina/

«Soy un simple peregrino».

“Gracias por vuestra amistad, vuestro afecto. Vosotros sabéis que este mi día es diferente a los precedentes: no soy ya sumo pontífice de la Iglesia católica. Soy un simple peregrino que incoa la última etapa de su peregrinación en esta tierra. Pero quiero todavía con mi corazón, con mi amor, con mi oración, con mi reflexión, con todas mis fuerzas interiores, trabajar por el bien común y el bien de la Iglesia y de la humanidad. Y me siento muy apoyado por vuestra simpatía”.

CASTEL GANDOLFO, 28 de febrero de 2013 – palabras improvisadas que Benedicto XVI ha dirigido a los habitantes de Castro Gandolfo y alrededores.

20130301-003715.jpg

20130301-003853.jpg

20130301-003920.jpg

20130301-004027.jpg

20130301-004103.jpg

20130301-004115.jpg

20130301-004131.jpg

20130301-004142.jpg

20130301-004153.jpg

20130301-004208.jpg

20130301-004217.jpg

20130301-004229.jpg