Kyrie Eleison

Momento do Kyrie da Missa Tridentina em Belo Horizonte, ocorrida em 21 de junho de 2015.

Anuncios

Un Papa menos creíble

BISHOP FELLAY, SUPERIOR OF SOCIETY OF ST. PIUS X, PICTURED NEAR IMAGE OF PIUS X AT SOCIETY'S HEADQUARTERS

Resulta difícil dar un juicio sobre esas palabras porque un poco más tarde, o casi al mismo tiempo, se encuentran palabras sobre la fe, sobre puntos de fe, sobre puntos de moral, que son muy claras y que condenan al pecado, al demonio; afirmaciones que explican muy fuertemente y muy claramente que no se puede ir al cielo sin una verdadera contrición por los pecados, que no se puede esperar la misericordia del buen Dios sino se lamentan seriamente los pecados. Estos son recordatorios que nos alegran, ¡recordatorios bien necesarios! Pero desgraciadamente que ya han perdido una gran parte de su fuerza a causa de las aserciones contrarias.
Creo que una de las mayores desgracias de esas afirmaciones es que han quitado la credibilidad, han restado una gran parte de credibilidad al soberano pontífice, de tal manera que cuando debe hablar o deberá hablar de cosas importantes, esos dichos serán puestos al mismo nivel que los otros. Se dirá: “Trata de complacer a todo el mundo: un paso a la izquierda, un paso a la derecha”. Espero equivocarme, pero se tiene la impresión de que eso será una de las líneas de su pontificado.
Cuanto más se está en alto, en posición de autoridad, tanto más hay que prestar atención a lo que se dice y sobre todo respecto de la palabra del Papa. Pienso que habla demasiado. Por consiguiente su palabra está perjudicada, vulgarizada, puede ser que en el sentido más profundo del término. Non decet: eso no conviene; no es así como debe obrar el Papa.
No se sabe más qué es opinión privada, qué es enseñanza… Las amalgamas se hacen inmediatamente ¡Pero quien habla es el Papa! Ahora bien, el Papa no es una persona privada. Por supuesto que puede hablar como teólogo privado, ¡pero es el Papa que habla, a pesar de todo! Y los periódicos no van a decir “es la opinión privada del Papa”, sino más bien “es el Papa, es la Iglesia que dice eso, que piensa eso”.

Entrevista a Mons. Bernard Fellay, Mezingen, noviembre de 2013.

Para leer entrevista completa dirigirse a: http://www.fsspx-sudamerica.org/fraternidad/textos/dicinov13.php

Fiesta del Corazón Inmaculado de María.

“Entonces nosotros debemos mantenernos firmes en nuestras posiciones. Por nuestra fe debemos aceptar todas las afrentas: que nos desprecien, que nos excomulguen, que nos golpeen, que nos persigan. Quizá mañana los poderes civiles nos perseguirán. No se excluye. ¿Por qué? Porque aquellos que destruyen la Iglesia hoy, hacen la obra de la masonería. Es la masonería quien manda en todas partes.
Entonces si la masonería se da cuenta que somos una fuerza que puede poner en peligro sus proyectos, en ese momento los gobiernos nos perseguirán. Entonces iremos a las catacumbas, iremos no importa donde, pero continuaremos creyendo. No abandonaremos nuestra fe. No seremos los primeros. Pero por lo menos sabremos darle a Nuestro Señor el honor, el honor de ser sus fieles, de no abandonarlo, de no traicionarlo.
Esto es lo que debemos hacer. No pedimos más que ser firmes. Y pedirle a la Santísima Virgen en este día el no tener otro amor en nuestro corazón que Nuestro Señor Jesucristo. Él es Dios. Él es Salvador. Él es el Sacerdote eterno. Él es el Rey de todo y lo es en el Cielo. No hay otro Rey que Nuestro Señor Jesucristo en el Cielo. Él es quien hace la felicidad de todos los elegidos, de todos los Ángeles, de su Santa Madre, de San José. ¡Pues bien! Nosotros queremos participar también en este honor, en esta gloria, en este amor de Nuestro Señor Jesucristo. Nosotros no conocemos más que a Él, y no queremos conocer más que a Él”.

Monseñor Marcel Lefebvre (Ecône, el 22 agosto 1976, Fiesta del Corazón Inmaculado de María)

A los seminaristas

20130724-082224.jpg

“Nuestro combate es sobrenatural, contra las potencias espirituales del demonio y de sus ángeles malvados; un combate de gigantes, no un combate de discusiones, de justas intelectuales. Al ingresar al seminario ustedes entran en la historia de la Iglesia y llevan adelante un combate que no está en el plano natural; de lo contrario, se sitúan fuera de la verdad. Nuestro combate se sitúa a nivel de la gracia divina. Prepárense filosóficamente, pero la gracia que convierte a las almas no la obtendrán más que por la oración, el sacrificio, la mortificación y la santidad vivida”.

Consejos que Monseñor Lefebvre daba a sus seminarista

“Concilio: ¿Qué decís de ti mismo?”

20130511-100015.jpg

En el inicio, analizando algunas cosas, no es necesario entenderlo todo. Cuando los frutos enferman a todos los que los comen, no se detiene uno a examinar detenidamente al árbol que los lleva para dejar de comerlos.
Cuando el pastor empieza a aullar lúgubremente como un lobo, las ovejas huyen de él instintivamente, sin necesidad de reflexión alguna. Y tal fue la actitud de varios feligreses católicos, hace 50 años, cuando el concilio Vaticano II (1962-1965), sus reformas y la nueva liturgia (1969) llegaron alborotando a la Iglesia católica. Algunos, desamparados huyeron; otros encontraron felizmente en su camino algunos sacerdotes fieles a la Tradición. Otros muchos más desgraciadamente se perdieron en el camino…
Pero, LUEGO de la reacción instintiva viene el tiempo del DICERNIMIENTO. Pues hay que entender lo que pasa: ¿el árbol es realmente malo, o temporalmente infectado por un parasito? ¿El pastor es un lobo disfrazado de pastor, o es el pastor legítimo padeciendo súbitamente licantropía? En todo caso ¿cómo explicar semejante crisis en la Iglesia a quien Jesucristo prometió el triunfo sobre las puertas del infierno?
Cincuenta años después de vaticano II, es el problema que aborda Monseñor Tissier de Mallerais en un sustancioso estudio titulado “¿Qué es un concilio pastoral?”. Allí Monseñor no se demora sobre los errores conciliares que ya fueron examinados y denunciados varias veces… pero le hace la pregunta “¿Concilio que dices de ti mismo, de tus intenciones, tus métodos y tu autoridad?” Esta admitido que Vaticano II no fue un concilio común. Pues por sí mismo se definió como “pastoral”; y ¿qué quiere decir esta palabra “pastoral”?
Refiriéndose a las fuentes más autorizadas –el padre Congar (que fue como el profeta del concilio antes de ser uno de sus actores), Juan XXIII (según su discurso de apertura del concilio), Pablo VI (en el discurso de clausura), y Joseph Ratzinger (teólogo del concilio y futuro papa)- Monseñor Tissier demuestra que, por su intención y sus métodos, y por ende su naturaleza, Vaticano II escapa o se excluye de las condiciones necesarias para ser del magisterio autentico instituido por Nuestro Señor Jesucristo. No tiene por lo tanto autoridad de magisterio; lo que explica que contenga errores. Queriendo por principio abrirse al mundo, adoptar su lenguaje y asimilarse sus ideas –en vez de proclamar la verdad atemporal revelada por J.C. y condenar los errores que se le oponen- ¿Cómo extrañarse que vuelva a presentar en definitiva en vez de buena enseñanza, una mezcla mediocre de verdades cristianas diluidas con errores modernas?
El Concilio Vaticano II fue también ante todo un concilio pacifista. Concilio que se negó a la lucha en contra del error, esperanzado en la ilusión de verse entendido y lograr el desarme de los enemigos de la Iglesia. Los resultados fueron totalmente contrarios. Sin embargo no murió la ilusión, y cincuenta años más tarde, el hastío o cansancio puede afectarnos también. ¡Que la Virgen Inmaculada nos guarde de toda concesión en la Verdad!

Boletín “Lettre des dominicains d’Avrillé” n°61 de junio de 2012, Traducción del P. Gardere FSSPX.

Hace 22 años, Murió el Arzobispo Marcel Lefebvre

20130325-095356.jpg

El Arzobispo Marcel Lefebvre nació el 29 de noviembre de 1905 en Tourcoing (Francia) y murió en Martigny (Suiza) un 25 de marzo de 1991. Arzobispo católico de Dakar y Delegado Apostólico de Francia para África, en 1962 se convirtió en obispo de Tulle y superior general de los Padres del Espíritu Santo. Fue la mayor figura en la oposición al Concilio Vaticano II, fundo en 1970 la Fraternidad Sacerdotal San Pio X cuyo objetivo es preservar el sacerdocio católico.

Tomado de:
http://www.dici.org/en/news/22-years-ago-archbishop-marcel-lefebvre-died/